
Percibir es un acto grandioso a través del cual transformamos el caos del universo en unidades cognoscibles por nosotros. La amplitud y calidad de nuestra percepción se ve condicionada por la cantidad de energía que poseemos para actuar en el mundo. Si nuestros recursos ya están siendo consumidos totalmente por las premuras de la vida ( preocupaciones, trabajo,interacción con otros, etc ), no podremos ampliar nuestra percepción. Deberíamos enfocar nuestra atención a conseguir re-dirigir nuestra energía desde los asuntos mundanos hacia el intento de percibir. Según Castaneda una de las actividades que más nos consume energía es la importancia personal. Si aplicaramos la energía que desperdiciamos en sostener la imágen de nuestra grandeza a percibir, entraríamos en un estado de atención diferente y más profundo, con una diferente percepción del tiempo y la utilización de zonas de nosotros mismos que permanecen aletargadas hasta la muerte. Es el campo de exploración del futuro : nuestras propias posibilidades como seres individuales y como colectividad.






